THE BEATLES Y LA TELEVISIÓN ARGENTINA

THE BEATLES Y LA TELEVISIÓN ARGENTINA

La primera vez que la música de The Beatles se difundió de manera masiva en Argentina fue en 1963. Su música desembarcó en el país principalmente a través de la radio y de los lanzamientos discográficos de la filial local del sello Odeon Pops, que el 9 de agosto de ese año sacó a la venta el primer simple oficial de la banda.

En sus primeras menciones y lanzamientos de 1963, el sello discográfico tradujo erróneamente el nombre de la banda británica y los presentó en Argentina bajo el nombre de Los Grillos.

A comienzos de 1964, en pleno estallido de la "Beatlemanía" mundial, ya se los nombró oficialmente como The Beatles en los diarios y tiendas de discos con la edición local de su primer álbum de estudio, Please Please Me.

Hubo un famoso e histórico anuncio de la visita Beatles al país. Esto ocurrió el 8 de julio de 1964 en Buenos Aires. El empresario televisivo Alejandro Romay promocionó intensamente en medios gráficos y televisivos que la banda británica se presentaría en los estudios de Canal 9. Sin embargo, se trató de un célebre engaño: quienes vinieron y tocaron en vivo en el programa “El Festival de la Risa” fueron The American Beetles, una banda de imitadores estadounidenses.

¿Cómo reaccionó el público argentino ante la llegada de esta banda imitadora en 1964?

El engaño de The American Beetles generó una de las reacciones más insólitas y caóticas de la historia de la televisión argentina. El Aeropuerto colapsado: Cientos de jóvenes fanáticas se amontonaron en el Aeropuerto de Ezeiza para recibir a los supuestos "Beatles". Hubo escenas de llanto, gritos y desmayos masivos al ver bajar a cuatro jóvenes con peinado de hongo. La policía montó un operativo de seguridad digno de mandatarios internacionales para escoltarlos hasta el hotel.

El 8 de julio de 1964, el programa “El Festival de la Risa” midió picos de audiencia nunca antes vistos. En cuanto empezaron a tocar en vivo, el público en el estudio y en sus casas notó que algo andaba mal. El acento de los músicos era marcadamente estadounidense (eran de Florida) y el nivel musical era notablemente inferior al de los verdaderos Beatles.

El público presente comenzó a abuchearlos fuertemente a mitad de la transmisión. Grupos de fanáticos enfurecidos rompieron butacas del estudio y dañaron los autos de la producción en la calle.

Los jóvenes persiguieron a los músicos hasta el hotel para exigirles explicaciones por el fraude. Alejandro Romay se defendió argumentando que él los contrató bajo el nombre que figuraba en los papeles oficiales de la gira, pero el mito de "los falsos Beatles que engañaron a la Argentina" quedó marcado para siempre.

Hubo un conflicto legal pero no fue entre el público y el canal, sino una feroz batalla judicial y comercial entre Canal 9 y Canal 13 por los derechos de transmisión de la banda.

Alejandro Romay (dueño de Canal 9), contrató a la banda vía télex. Al leer el contrato con detenimiento, descubrió que venían The American Beetles (con dos "e") y no los originales de Liverpool. Para cuidar su prestigio, Romay decidió cancelar el contrato de manera unilateral.

Que hizo la competencia: El empresario Goar Mestre, director de Canal 13, se enteró de la cancelación. Rápidamente envió a sus representantes para quedarse con el contrato y firmar la exclusividad con los norteamericanos.

Al ver el enorme revuelo mediático que generaba la llegada del grupo, Romay se arrepintió de haberlos dejado ir. Aseguró que su contrato original seguía vigente y Canal 9 presentó una demanda judicial para frenar el debut de la banda en la competencia.

La Justicia argentina intervino de urgencia bajo la advertencia de que la banda no podría actuar en ninguna señal hasta que se aclarara la situación legal. Los diarios de la época publicaron titulares como "Intervendría la Justicia en el caso de los Flequilludos".

El propio Alejandro Romay confesó décadas después en una entrevista televisiva cómo eludió el accionar judicial mediante un método totalmente informal y poco convencional. Romay citó a los directivos de Canal 13 a una reunión urgente para supuestamente destrabar el conflicto judicial. Mientras los directivos de Canal 13 estaban en la reunión esperando a Romay, un equipo de producción de Canal 9 fue secretamente al hotel, subió a los músicos a un auto y se los llevó.

Canal 9 los metió directamente al estudio y los puso a tocar en vivo en “El Festival de la Risa”.

Al emitirse el show con picos históricos de rating, la disputa judicial quedó abstracta y el conflicto se diluyó en medio del escándalo y el posterior abucheo del público.

Julio Sapollnik